Tahina-Can viajó recorrió durante nueve días los paisajes de Marruecos, en coches 4x4, dromedarios o autobús. Las medinas de Fez, las puestas de sol en una gran duna en el desierto, el Zoco de Marrakech o los pequeños poblados en zonas desérticas fueron los escenarios donde la expedición con nombre de estrella se aproximó a una realidad desconocida y apasionante. Para ello, entrevistaron a las personas que fueron encontrando en su camino: obreros, artesanos, y guías del desierto, entre otros.